lunes, 29 de septiembre de 2008

mIrA

Mírame, mi cuerpo dice la verdad,
Mi alma te respira
Mi libertad te aclama

Sabes que las aves siempre volarán
Por mas que lo niegues
Que miran sin imaginar a donde llegarán

El viento es cómplice de aquel umbral
Hojas del otoño que vienen y van
Que extrañan la cima de aquél platanar

Las olas… día a día
Revuelcan mis ilusiones
Mis sueños y un gran amar

La sabana sin habitar
Como la habitación de nuestro hogar
Que ilumina tus celos y vanidad.

oLvIdAr

La luz se hace tenue
Los recuerdos se quedan en un cajón
Junto con la mirada de aquél rincón

Amar u olvidad
Los fantasmas se apoderan de mi habitación
Flagelan mis sueños

Se forma una nube negra
Mis ojos desvarían
Mis manos cesan

La culpa finge
Quiere olvidarse
Tenerme y matarme

uNa HiStOrIa De AmOr

Hace una ves en medio de una gran guerra, en donde los corazones luchaban por amar u olvidar, existía una pareja que se quería como nadie lo había hecho, tanto se amaban que eran perseguidos por amar mas de lo debido.
Se muestran su carió con un te amo, te quiero, te extraño, te necesito y de nuevo un te amo, una flor, una sonrisa, un corazón, una hoja, un pedazo de nube, el sol la luna y las estrellas.
Un día él la llevo al cielo y este estaba repleto de nubes, solos y a su alrededor había velas de mil colores, pétalos de rosas por cada kilo que se aman. Con un te amo la historia comienza, un beso, una caricia, la ropa provoca acaloro… tanto el alma como el cuerpo quedan desnudos sin miramientos, promesas, desvelos, penas y pecados.
Basta un beso para abstenerse de culpas, la luna se hace presente y las nubes cubren nuestros ojos. Tomas una flor de nuestro paraíso, me llenas de ellas, un beso, un te quiero, una caricia, un te amo, nos olvidamos de los problemas.
Una nube negra tapa las culpas después de amar y venir de aquí y de allá… amor no me dejes, no me mates y sólo ámame. Mi mente se llena de dudas, ¿podré bajar del cielo y tocar la tierra? o simplemente no sabré volar y caeré al infinito de mi corazón?.
Me alejo de ti por temor a que mi pensamientos fueran reales y sólo me queda pensar en ello, culparme por temer y arriesgar mi propio corazón. Huyo al ya conocido infierno, en donde las sombras de las cavernas me inundan de odio fatigante, cada día vivo sabiendo que mi corazón se cubre de una gran armadura.
Quisiera irme contigo, romper la celda que me atan a este eterno castigo, mirarte a los ojos y decirte… lo eres todo para mi, no me olvides y sólo ámame. Logro salir de las tabernas, pero el temor me paraliza y me llena de dudas… ¿podré volar?, ¿seguiré en tu ser?, me armo de valor para vivir y luchar por ti